Alerta de la NASA: restos de un telescopio espacial caerán sin control en una franja que incluye a Chile y Latinoamérica

La NASA y la Fuerza Espacial de Estados Unidos han emitido una alerta por el reingreso incontrolado a la atmósfera del telescopio espacial Neil Gehrels Swift. Después de más de dos décadas estudiando algunas de las explosiones más potentes del universo, el observatorio, que pesa 1.450 kilogramos, podría caer a la Tierra durante la madrugada de este miércoles 4 de noviembre.

Aunque gran parte de su estructura se quemará al atravesar la atmósfera, debido a las altas temperaturas y la fricción, algunos fragmentos metálicos podrían sobrevivir y llegar hasta la superficie. Las proyecciones sitúan la posible caída dentro de una franja que incluye el extremo norte de Chile, otras zonas de Latinoamérica, África, el sur de Asia y extensas áreas oceánicas.

¿Por qué el telescopio Swift perdió órbita y caerá a la Tierra?

El telescopio Swift fue lanzado al espacio en 2004, con una misión inicial de apenas 24 meses. Sin embargo, sus componentes resistieron mucho más de lo previsto y el observatorio pudo operar durante más de 20 años, convirtiéndose en una herramienta importante para estudiar los estallidos de rayos gamma.

El final de la misión está relacionado con el aumento de la actividad solar. Cuando el Sol emite más radiación, las capas superiores de la atmósfera terrestre se calientan y expanden, lo que aumenta la resistencia que encuentran los satélites al desplazarse por ellas. Este fenómeno, conocido como arrastre atmosférico, acelera la pérdida de altura de las naves que ya no tienen suficiente combustible para corregir su órbita.

El pasado 23 de octubre, Swift terminó sus operaciones científicas después de alcanzar una altitud en la que ya no podía compensar el efecto de esa resistencia atmosférica.

El fracaso de la misión de rescate de 30 millones de dólares

El reingreso de Swift no era el escenario que buscaban las autoridades espaciales. Debido al valor científico del observatorio y a los riesgos asociados a la basura espacial, la NASA destinó 30 millones de dólares a una misión comercial que intentaría prolongar su vida útil.

El proyecto quedó en manos de Katalyst Space Technologies, empresa que desarrolló una nave llamada Link. El plan era que esta se acoplara al telescopio y utilizara sus motores para elevarlo a una órbita más segura, donde pudiera seguir funcionando durante varios años.

Sin embargo, la operación no llegó a concretarse debido a problemas en los sistemas de control y orientación de la nave de rescate. En agosto, la NASA confirmó que abandonaba el plan. La propia Link también perdió altura y terminó reingresando a la atmósfera, donde se desintegró.

¿Existe riesgo real para la población en tierra?

Las proyecciones de la Fuerza Espacial de Estados Unidos sitúan el reingreso de Swift alrededor de las 05:30 horas de Chile (03:30 en la costa este de Estados Unidos) del miércoles 4 de noviembre.

Sin embargo, todavía existe una ventana de incertidumbre de unas 11 horas, por lo que no será posible conocer el momento y el lugar exactos hasta poco antes del reingreso.

Por la inclinación de su órbita, los posibles restos podrían caer dentro de una franja comprendida entre los 20,6 grados de latitud norte y los 20,6 grados de latitud sur. Esta zona incluye parte de Sudamérica, entre ellas las regiones de Arica y Parinacota y Tarapacá, además de sectores de África, Asia, Australia y los océanos Atlántico, Pacífico e Índico.

Pese a la preocupación que puede generar una caída de este tipo, la NASA estima que la probabilidad de que un fragmento cause lesiones a una persona es muy baja, de aproximadamente 1 en 2.100.

Gran parte de la superficie que atraviesa la trayectoria orbital está cubierta por océanos o corresponde a zonas poco pobladas.

La urgencia de legislar sobre la basura espacial

El final de Swift vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de la acumulación de basura espacial. Miles de satélites activos y fuera de servicio permanecen en órbita, donde pueden representar un peligro para otras naves, futuras misiones científicas y redes de telecomunicaciones.

La sostenibilidad también debe considerarse fuera de la Tierra. A medida que aumenta la actividad espacial, las agencias públicas y las empresas privadas necesitan establecer medidas para retirar sus satélites de forma segura al terminar su vida útil, reduciendo el riesgo de que sus restos vuelvan a la atmósfera sin control.

Y si quieres conocer más noticias como esta, acá te contamos sobre el descubrimiento de un nuevo planeta enano.

 

Fuentes

  • National Aeronautics and Space Administration (NASA). (2026). Neil Gehrels Swift Observatory Mission Updates & Re-entry Status. Página oficial de la misión con actualizaciones de estado, telemetría y anuncios institucionales sobre la desorbitación. Disponible en: NASA Goddard Space Flight Center – Swift Mission.

  • U.S. Space Force / Space-Track. (2026). Satellite Catalog & Orbital Re-entry Predictions (NORAD ID 28485). Base de datos oficial de la Fuerza Espacial de EE. UU. para el rastreo y predicción de reingresos atmosféricos de objetos en órbita. Disponible en: Space-Track Public Portal.

  • NASA Orbital Debris Program Office. (2026). DAS & Reentry Risk Assessment Guidelines. Documentación técnica de la NASA sobre los cálculos de riesgo en tierra (11 en 2.1002.100) y desintegración de componentes espaciales. Disponible en: NASA Orbital Debris Program.

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