La falla en el transporte de residuos mineros registrada el 5 de noviembre de 2026 en la cordillera de Los Andes encendió las alertas en Chile. La estatal Codelco confirmó que parte del material llegó al río Blanco, un curso de agua que forma parte de la cuenca del Aconcagua.
El incidente no solo puso en marcha los protocolos de emergencia de la minera. También volvió a a abrir el debate sobre los riesgos de trabajar en zonas de alta montaña, donde las condiciones climáticas pueden afectar instalaciones que transportan grandes cantidades de residuos.
Durante la madrugada del jueves 5 de noviembre, la División Andina de Codelco detectó una falla en la canaleta de transporte de relaves, a la altura del sector Rápido RV4, en la provincia de Los Andes.
Según los antecedentes iniciales, las bajas temperaturas y el desplazamiento de material habrían obstruido la estructura. Esto obligó a detener la planta concentradora y desviar los flujos hacia el embalse de contención Piuquenitos.
Pese a las medidas tomadas para controlar la situación, entre 1 y 5 metros cúbicos de relave, equivalentes a un máximo de 5.000 litros, llegaron al cauce del río Blanco, que desemboca en la cuenca del río Aconcagua.
¿Qué contiene el material que llegó al río?
Los relaves son residuos que quedan después de separar los minerales de interés durante el procesamiento del mineral extraído de la mina. Están formados principalmente por agua y partículas muy finas de roca, aunque también pueden contener sustancias utilizadas durante el proceso.
Cuando este material llega a un río, puede generar distintos problemas para el agua y los seres vivos que dependen de ella.
Uno de los primeros efectos puede ser el aumento de la turbidez. Las partículas finas quedan suspendidas en el agua o se acumulan en el fondo, reducen el paso de la luz y pueden afectar a los organismos que viven en el río.
También existe preocupación por la posible presencia de metales como hierro, cobre y molibdeno, además de pequeñas cantidades de arsénico. El riesgo depende de la composición del relave y de cuánto de esos elementos pueda pasar al agua.
A esto se suman los productos utilizados para separar los minerales, entre ellos algunos reactivos de flotación. Si llegan al ambiente en cantidades suficientes, pueden alterar las condiciones del agua y afectar a la fauna acuática.
Un problema que va más allá de Chile
Aunque la falla ocurrió en la cordillera de Los Andes, el caso recuerda un problema que afecta a la minería en distintas partes del mundo. El manejo de los residuos es uno de los grandes desafíos de esta industria, sobre todo cuando las instalaciones están cerca de ríos y otras fuentes de agua.
1. Los riesgos de almacenar residuos mineros
Chile cuenta con cientos de depósitos de relaves y es uno de los principales productores de cobre del mundo. Sin embargo, los riesgos no se limitan a este país.
Los accidentes de Mariana y Brumadinho, en Brasil, dejaron en evidencia las graves consecuencias que puede tener una falla en las instalaciones destinadas a contener residuos mineros. Otros países de América Latina también enfrentan dificultades para vigilar y mantener este tipo de estructuras.
No todos los incidentes tienen la misma magnitud, pero cada uno vuelve a plantear la importancia de contar con sistemas de control y planes de emergencia que funcionen antes de que ocurra un accidente.
2. Las dificultades de operar en alta montaña
La minería en zonas elevadas enfrenta condiciones que pueden cambiar rápidamente. Las heladas, las nevadas, los deshielos y las lluvias intensas pueden afectar caminos, tuberías y otras instalaciones.
En los Andes, donde algunas operaciones mineras funcionan a gran altura, estas condiciones representan un desafío adicional. El cambio climático también puede modificar la frecuencia y la intensidad de ciertos fenómenos, por lo que las instalaciones deben estar preparadas para enfrentar situaciones cada vez más exigentes.
3. La protección de las fuentes de agua
El agua es otro punto central de esta discusión. Muchos proyectos mineros se encuentran cerca de ríos y cuencas que también abastecen a poblaciones, cultivos y ecosistemas.
Por eso, después de una filtración o un derrame, no basta con detener el avance del material. También es necesario comprobar qué ocurrió con la calidad del agua y si existen efectos que puedan aparecer con el paso del tiempo.
La publicación de los resultados de los monitoreos permite conocer mejor el alcance de un incidente y saber si es necesario tomar nuevas medidas.
Qué medidas se tomaron tras la falla
Después de detectar el problema, distintos organismos y entidades comenzaron a tomar medidas para reducir los posibles efectos sobre el río Blanco y la cuenca del Aconcagua.
La Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Aconcagua cerró de manera preventiva las compuertas de sus canales. El objetivo fue evitar que los sedimentos llegaran a los terrenos agrícolas a través de la red de distribución de agua.
Por su parte, la sanitaria Esval y la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) realizaron muestreos para revisar la calidad del agua. Los primeros reportes señalaron que los parámetros analizados no mostraban alteraciones críticas respecto de los límites establecidos en la Norma Chilena NCh409 sobre Calidad del Agua Potable.
La fiscalización del incidente también involucra a la Superintendencia del Medio Ambiente, cuyos antecedentes pueden consultarse en el Sistema Nacional de Información de Fiscalización Ambiental (SNIFA).
A su vez, el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) debe revisar las condiciones de las instalaciones mineras.
La emergencia dejó en evidencia lo importante que es vigilar las instalaciones mineras, especialmente cuando están cerca de fuentes de agua. Conocer qué llegó al río y cómo cambia su calidad en los días siguientes será clave para entender el verdadero alcance de lo ocurrido.
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Fuentes:
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Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. (s. f.). Norma Chilena NCh409: Agua potable – Requisitos de calidad. BCN Ley Chile. https://www.bcn.cl/leychile
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Dirección General de Aguas. (s. f.). Red de estaciones en línea y monitoreo hídrico nacional. Ministerio de Obras Públicas. https://snia.mop.gob.cl/
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Servicio Nacional de Geología y Minería. (s. f.). Catastro público y normas de seguridad en depósitos de relaves. Gobierno de Chile. https://www.sernageomin.cl/
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Superintendencia del Medio Ambiente. (s. f.). Sistema Nacional de Información de Fiscalización Ambiental (SNIFA). Gobierno de Chile. https://snifa.sma.gob.cl/